
Cuando los Portland Trail Blazers tomaron a
C.J. McCollum con la décima elección en el Draft de la NBA en el 2013,
seguramente esperaban cosas grandes del novato; pero no un impacto tan grande
que fuera percibido casi de inmediato a su llegada al equipo. McCollum fue una
pieza esencial que ayudó a Portland a mantener su lugar en los Playoffs después
de una post-temporada trágica en el 2015 que vio al equipo perder a 4 de sus 5
jugadores titulares, incluyendo al agente libre más codiciado del verano.
Después de haber pasado 4 años en la
Universidad de Lehigh, McCollum había demostrado que estaba listo para su
carrera de la NBA. Evidencia de esto fue su decisión de permanecer cuatro años
completos en la universidad, cosa que no cualquier atleta aspirante a la NBA es
lo suficientemente paciente para hacer. A pesar de su lesión, una pierna rota,
que lo limitó a solamente 12 juegos en su última temporada colegial, los
Portland Trail Blazers confiaron en él y utilizaron la elección 10 del Draft
para traerlo el equipo. Tuvo que esperar hasta principios del 2014 para
terminar de recuperarse de la lesión y debutar en la NBA.